Mis primeras palabras

Tan misteriosamente como apareció se cierra su entrada. Se refugia en su concha.

Levanto la vista y veo charlando a mama. Le estiro la manga del jersey, con todas mis fuerzas, para llamar la atención.

Baja la vista y le digo cagacol. Siguen hablando. No me hacen ningún caso. Pienso como decirlo bien y me sale: caracol. Me aplauden y consigo otra cara sonriente en el dorso de mi mano.

Corro para enseñarselo a papa.